Una férula dental es un dispositivo diseñado a medida por el odontólogo para cubrir total o parcialmente los dientes, con el objetivo de proteger la dentición y tratar diferentes problemas bucodentales. Generalmente se fabrica con resinas acrílicas o materiales termoplásticos de alta resistencia, ofreciendo un ajuste cómodo, seguro y duradero.
Dependiendo de las necesidades de cada paciente, las férulas dentales pueden utilizarse para tratar el bruxismo, proteger los dientes frente al desgaste, estabilizar la mordida, aliviar molestias en la articulación temporomandibular (ATM) o complementar distintos tratamientos odontológicos. Su diseño personalizado garantiza una adaptación precisa, mayor comodidad y una mayor eficacia durante su uso.
El bruxismo es la costumbre de rechinar o apretar los dientes, muy común por la noche. Por lo general, el ruido es muy fuerte y fácil de percibir.
Puede tener numerosas causas y el desgaste de los dientes existe a cualquier edad. Pero es muy común en los niños, en la dentición temporal, debido a la necesidad natural del cuerpo de acomodar los dientes.
En la mayoría de los casos es un movimiento normal que ocurre hasta los 6 años, por lo que la arcada está lista para recibir la dentición permanente. El niño, mediante movimientos de lateralidad, lleva las puntas de los caninos, lo que activa el crecimiento y desarrollo de las bases óseas, en dirección horizontal. Este tipo de bruxismo es lo que llamamos fisiológico, y es muy saludable que ocurra.
Existe otro tipo de bruxismo un poco más preocupante, llamado bruxismo patológico. En este caso, el niño presenta un exceso de desgaste de los dientes y dolor muscular.
El bruxismo patológico puede estar asociado a trastornos del sueño y de la respiración, hiperactividad, ansiedad, estrés, frustraciones o algún cambio psicológico que pueda estar experimentando el niño.
La literatura sobre este tema es aún muy pobre y no existen certezas sobre las causas, ni fórmulas mágicas para eliminar rápidamente el proceso. Aun así, un diagnóstico precoz hace que las posibilidades de disminuir la incidencia sean positivas.
Lo más recomendable es que en cuanto exista un signo de bruxismo en el niño, te pongas en contacto con nuestra clínica. Con un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado, las noches volverán a ser tranquilas.