Tratamiento de la articulación temporomandibular (ATM)

¿Qué es la disfunción de la ATM?

La articulación temporomandibular (ATM) es la que conecta la mandíbula inferior con el hueso temporal del cráneo, situada justo delante de las orejas. Es una de las articulaciones más complejas del cuerpo: permite masticar, hablar y abrir la boca. Cuando esta articulación o los músculos que la rodean presentan problemas, hablamos de disfunción temporomandibular o trastorno de la ATM.

Causas

En muchos casos la causa exacta se desconoce, pero los factores más frecuentes son:

Traumatismos

Un golpe directo en la mandíbula, una caída o un accidente puede dañar la articulación o desplazar el disco articular, desencadenando una disfunción que puede volverse crónica si no se trata a tiempo.

Artritis

La inflamación articular degenerativa desgasta el cartílago que protege la ATM, provocando fricción, dolor y limitación progresiva del movimiento mandibular.

Bruxismo

Apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente somete a la articulación a una presión continuada muy superior a la normal, acelerando su desgaste y generando contracturas en la musculatura circundante.

Estrés y tensión muscular

El estrés crónico lleva a tensar de forma involuntaria la musculatura facial y mandibular, sobrecargando la articulación incluso sin movimiento aparente.

Problemas estructurales congénitos

Algunas personas nacen con una morfología articular o una mordida que genera una distribución de fuerzas incorrecta sobre la ATM desde el inicio, predisponiendo a su disfunción.

Daño por edad o impacto

El envejecimiento natural deteriora progresivamente el cartílago articular. Combinado con microtraumatismos acumulados a lo largo de los años, puede derivar en una disfunción sin un episodio traumático concreto.

«Los trastornos de la ATM son más frecuentes en mujeres de entre 20 y 40 años, aunque pueden afectar a cualquier persona. Algunos factores que pueden contribuir son la mala postura, el estrés, la falta de sueño o el uso prolongado de aparatos de ortodoncia.»

Síntomas

Los síntomas pueden ser temporales o prolongarse durante años.

Diagnóstico

No existen pruebas estandarizadas para diagnosticar la disfunción de la ATM. El especialista realizará una exploración física valorando el dolor muscular a la palpación, los movimientos de apertura y cierre, y los posibles cambios en la mordida. En función de los hallazgos, puede solicitar pruebas de imagen como radiografía, tomografía computarizada o resonancia magnética de la mandíbula.

Para facilitar el diagnóstico, es recomendable acudir a consulta con una lista de los síntomas y desde cuándo aparecieron, el historial médico y los medicamentos que se toman habitualmente.

Tratamiento

En casos leves, los síntomas pueden remitir sin tratamiento. Cuando persisten, las opciones se dividen en dos grupos:

Tratamientos no quirúrgicos:

Procedimientos quirúrgicos (cuando otros tratamientos no funcionan):

Consejos para aliviar el dolor en episodios agudos

Prevención

Un estilo de vida con menor carga de estrés, buena postura y evitar sobrecargar la articulación son las medidas preventivas más eficaces. Los cambios articulares pueden volverse crónicos e irreversibles, por lo que cuanto antes se aborde el problema, mejores serán los resultados.

¿Quieres que valoremos tu caso?

Pide tu cita







    (*) Campos requeridos